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Aviso de Biblia en audio y video

14 Nov 12 - 21:20

Aqui esta la parasha en video  y mas abajo estara escrita,si no lo redireciona el video solo copee la direcion y pegela en su navegador y listo   http://www.youtube.com/watch?v=RAx5EXz4BY8&feature=plcp 
Parasha Toldot Genesis 25:19 al 28:9 y Malaquias 1:1 al 2:7 y Marcos 9:14 al 10:31
 
Parasha Toldot 

CAPITULO 25:19
 
Gén 25:19  Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac,
Gén 25:20  y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán arameo.
Gén 25:21  Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
Gén 25:22  Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová;
Gén 25:23  y le respondió Jehová:
 Dos naciones hay en tu seno,
 Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas;
 El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo,
 Y el mayor servirá al menor.(B)
Gén 25:24  Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre.
Gén 25:25  Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú.
Gén 25:26  Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob.[a] Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz.
Gén 25:27  Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas.
Gén 25:28  Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob.
Gén 25:29  Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado,
Gén 25:30  dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom.[b]
Gén 25:31  Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura.
Gén 25:32  Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?
Gén 25:33  Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura.(C)
Gén 25:34  Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.
 
CAPITULO 26

Gén 26:1  Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar.
Gén 26:2 El Eterno Se le apareció y le dijo: «No desciendas a Egipto; asiéntate en la tierra que habré de indicarte.
Gén 26:3 Habita en esta tierra y Yo estaré contigo y te bendeciré; pues a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y estableceré el juramento que juré ante Abraham, tu padre:
Gén 26:4 Aumentaré tu descendencia como las estrellas de los cielos; y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra se bendecirán en tu descendencia.
Gén 26:5 Debido a que Abraham obedeció Mi voz y observó Mis encargos, Mis preceptos, Mis decretos y Mis leyes».
Gén 26:6 Itzjak (Isaac) se estableció en Guerar.
Gén 26:7 Cuando los hombres del lugar le inquirieron acerca de su mujer, él dijo: «Es mi hermana», pues tenía miedo de decir «mi mujer», no fuera cosa que los lugareños lo mataran a causa de Rivka (Rebeca), pues era de hermosa apariencia.
Gén 26:8 Y sucedió que cuando se prolongaron sus días allí, Abimelej, rey de los filisteos, miró por la ventana y vio a Itzjak (Isaac) jugando con su mujer Rivka (Rebeca).
Gén 26:9 Abimelej convocó a Itzjak (Isaac) y le dijo: «¡Pero es tu mujer! ¿Cómo pudiste decir Es mi hermana?». Itzjak (Isaac) le dijo: «Porque dije que sería matado a causa de ella».
Gén 26:10 Dijo Abimelej: «¿Qué es esto que nos has hecho? ¡Uno del pueblo casi fue a acostarse con tu mujer y nos hubieras hecho culpables!».
Gén 26:11 Entonces Abimelej ordenó a todo el pueblo, diciendo: «Todo el que toque a este hombre o a su mujer, ciertamente morirá».
Gén 26:12 Itzjak (Isaac) sembró la tierra y ese año cosechó cien veces, pues lo había bendecido El Eterno.
Gén 26:13 El hombre engrandeció y engrandeció, hasta que fue muy muy grande.
Gén 26:14 Era dueño de rebaños de ovejas y ganado vacuno y muchas obras, y los filisteos le tenían envidia.
Gén 26:15 Todos los pozos que habían cavado los sirvientes de su padre en los días de Abraham, los filisteos los habían tapado y llenado de tierra.
Gén 26:16 Y Abimelej le dijo a Itzjak (Isaac): «Vete de nosotros, pues te has vuelto mucho más poderoso que nosotros».
Gén 26:17  E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí. 
Gén 26:18 E Itzjak (Isaac) volvió a cavar los pozos de agua que habían cavado en los días de Abraham, su padre, y que los filisteos habían tapado tras la muerte de Abraham. Y los llamó con los mismos nombres con que los había llamado su padre.
Gén 26:19 Los siervos de Itzjak (Isaac) cavaron en el valle y allí hallaron un pozo de agua manantial.
Gén 26:20 Los pastores de Guerar disputaron con los pastores de Itzjak (Isaac), diciendo: «El agua es nuestra», y él llamó a aquel pozo Esek, pues disputaron con él.
Gén 26:21 Entonces cavaron otro pozo, y disputaron también por ese pozo, y él lo llamó Sitná.
Gén 26:22 Se trasladó de allí y cavó otro pozo; no disputaron por ese pozo, y él lo llamó Rejovot, y dijo: «Pues ahora El Eterno nos ha dado un lugar amplio y podemos multiplicarnos en la tierra».
Gén 26:23 De allí ascendió a Beersheba.
Gén 26:24 El Eterno Se le apareció aquella noche y dijo: «Yo soy el Dios de tu padre Abraham: No temas, pues estoy contigo; te bendeciré y aumentaré tu descendencia a causa de Abraham, mi sirviente».
Gén 26:25 Allí construyó un altar, invocó a El Eterno por Su Nombre, y estableció su tienda; en aquel lugar los sirvientes de Itzjak (Isaac) cavaron un pozo.
Gén 26:26 Abimelej fue a verlo desde Guerar junto con un grupo de sus amigos y Fijol, su general.
Gén 26:27 Itzjak (Isaac) les dijo: «¿Por qué han venido a mí? Vosotros me odiáis, y me echasteis».
Gén 26:28 Y ellos dijeron: «Hemos visto que El Eterno sí está contigo, así que dijimos: Que el juramento que hay entre nosotros sea ahora entre tú y nosotros, y que establezcamos un pacto contigo:
Gén 26:29 no nos harás mal, así como nosotros no te tocaremos y así como te hicimos únicamente bien, y te enviamos en paz, ahora tú, (eres) bendito de El Eterno».
Gén 26:30 Él les preparó un banquete y comieron y bebieron.
Gén 26:31 Se despertaron a la mañana temprano y prestaron mutuo juramento; luego Itzjak (Isaac) los despidió y ellos partieron en paz.
Gén 26:32 Y fue ese mismo día que los sirvientes de Itzjak (Isaac) fueron y le dijeron del pozo que habían cavado, y le dijeron: «¡Hemos hallado agua!».
Gén 26:33 Y él llamó al pozo Shibá; por eso, el nombre de la ciudad es Beersheba hasta hoy en día.
Gén 26:34 Cuando Esav (Esaú) tenía cuarenta años, tomó por mujer a Iehudit, hija de Beeri el jeteo, y a Basemat, hija de Elón el jeteo;
Gén 26:35 y ellas fueron causa de amargura espiritual para Itzjak (Isaac) y Rivka (Rebeca).
CAPITULO 27

Gén 27:1 Y sucedió que cuando Itzjak (Isaac) envejeció y se le nublaron los ojos, que llamó a Esav (Esaú), su hijo mayor, y le dijo: «Hijo mío». Y él le dijo: «Heme aquí».
Gén 27:2 Y le dijo: «Verás que he envejecido; no sé cuál es el día de mi muerte.
Gén 27:3 Ahora, por favor, afila tus armas, tu espada y tu arco, y sal al campo a cazarme una presa.
Gén 27:4 Luego, prepárame manjares como a mí me gustan y tráemelos y comeré, para que mi alma pueda bendecirte antes de que muera».
Gén 27:5 Rivka (Rebeca) escuchó lo que Itzjak (Isaac) le dijo a su hijo Esav (Esaú); y Esav (Esaú) fue al campo a cazar una presa para traer.
Gén 27:6 Rivka (Rebeca) le dijo a su hijo Iaacov (Jacob): «He aquí que oí que tu padre le hablaba a tu hermano Esav (Esaú) y le dijo:
Gén 27:7 Tráeme alguna presa y prepárame manjares para que coma, y yo te bendeciré en la presencia de El Eterno antes de morir.
Gén 27:8 Ahora, hijo mío, escucha mi voz, lo que te he de ordenar.
Gén 27:9 Ve ahora al rebaño de ovejas y tráeme de allí dos cabritos selectos, y con ellos prepararé manjares para tu padre, como a él le gusta.
Gén 27:10 Y se los traerás a tu padre y comerá, para que pueda bendecirte antes de su muerte».
Gén 27:11 Iaacov (Jacob) le respondió a Rivka (Rebeca), su madre: «Pero mi hermano Esav (Esaú) es hombre velludo, y yo soy de piel tersa.
Gén 27:12 Tal vez mi padre me toque, y entonces seré ante él un burlador; y así traeré sobre mí una maldición, en vez de una bendición».
Gén 27:13 Mas su madre le dijo: «Que tu maldición recaiga sobre mí, hijo mío; pero, hazme caso y ve y tráelo para mí».
Gén 27:14 Y él fue y lo tomó y lo trajo a su madre, y su madre preparó manjares como le gustaban a su padre.
Gén 27:15 Rivka (Rebeca) tomó ropa limpia de su hijo mayor Esav (Esaú) que tenía en la casa, y vistió a Iaacov (Jacob), su hijo menor.
Gén 27:16 Con las pieles de los cabritos le cubrió los brazos y la tersura de su cuello.
Gén 27:17 Colocó los manjares y el pan que había hecho en la mano de su hijo Iaacov (Jacob).
Gén 27:18 Y él fue ante su padre, y dijo: «Padre», y él dijo: «Heme aquí; ¿quién eres, hijo mío?».
Gén 27:19 Iaacov (Jacob) le dijo a su padre: «Soy yo, Esav (Esaú) tu primogénito; he hecho tal como me ordenaste; por favor levántate, siéntate y come de lo que te he cazado, para que tu alma me bendiga».
Gén 27:20 Itzjak (Isaac) le dijo a su hijo: «¿Cómo es que encontraste tan rápido, hijo mío?». Y él dijo: «Pues El Eterno tu Dios lo dispuso delante de mí».
Gén 27:21 E Itzjak (Isaac) le dijo a Iaacov (Jacob): «Acércate por favor, para que pueda tocarte, hijo mío; ¿en verdad eres mi hijo Esav (Esaú), o no?».
Gén 27:22 Iaacov (Jacob) se acercó a su padre Itzjak (Isaac), quien lo tocó y dijo: «La voz es la voz de Iaacov (Jacob), pero las manos son las manos de Esav (Esaú)».
Gén 27:23 Mas no lo reconoció, pues sus manos eran tan velludas como las manos de su hermano Esav (Esaú); y lo bendijo.
Gén 27:24 Le dijo: «¿Eres mi hijo Esav (Esaú)?». Y él dijo: «Yo soy».
Gén 27:25 Él dijo: «Sírveme y déjame que coma de lo que cazó mi hijo, para que mi alma te bendiga». Entonces le sirvió y él comió, y le trajo vino y bebió.
Gén 27:26 Y su padre Itzjak (Isaac) le dijo: «Acércate, por favor, y bésame, hijo mío».
Gén 27:27 Él se acercó y lo besó; olió el aroma de su ropa y lo bendijo. Dijo: «Mira, el aroma de mi hijo es como el aroma de un campo bendecido por El Eterno.
Gén 27:28 Y que Dios te dé del rocío de los cielos y de la fertilidad de la tierra, y granos y vino en abundancia.
Gén 27:29 os pueblos te servirán, y los gobiernos se postrarán ante ti; sé amo de tus hermanos y los hijos de tu madre se postrarán ante ti; malditos sean los que te maldicen, y benditos sean los que te bendicen».
Gén 27:30 Y cuando Itzjak (Isaac) hubo terminado de bendecir a Iaacov (Jacob) y Iaacov (Jacob) apenas se había alejado de la presencia de Itzjak (Isaac), que Esav (Esaú) su hermano llegó de regreso de la cacería.
Gén 27:31 Él también preparó manjares y se los trajo a su padre; le dijo a su padre: «Que mi padre se levante y coma lo que cazó su hijo, para que tu alma me bendiga».
Gén 27:32 Itzjak (Isaac) su padre le dijo: «¿Quién eres?». Y él dijo: «Soy tu hijo, tu primogénito Esav (Esaú)».
Gén 27:33 Entonces Itzjak (Isaac) tembló, sumamente perplejo, y dijo: «¿Quién, dónde está el que cazó una presa, me la trajo y yo la comí cuando tú aún no habías venido, y lo bendije? Él también será bendito».
Gén 27:34 Al oír Esav (Esaú) las palabras de su padre, emitió un grito tremendo y amargo, y le dijo a su padre: «¡Bendíceme a mí también, padre!».
Gén 27:35 Mas él dijo: «Tu hermano vino con astucia y tomó tu bendición».
Gén 27:36 Él dijo: ¿Acaso debido a que se llama Iaacov (Jacob) me engañó estas dos veces? Mi primogenitura tomó, y ahora ha tomado mi bendición». Luego dijo: «¿No has reservado una bendición para mí?».
Gén 27:37 Entonces Itzjak (Isaac) su padre respondió y le dijo a Esav (Esaú): «He aquí que lo he puesto por amo sobre ti y a todos sus hermanos se los di por siervos; con granos y vino lo sustenté, y para ti, ¿qué puedo hacer, hijo mío?».
Gén 27:38 Y Esav (Esaú) le dijo a su padre: «¿No tienes más que una bendición, padre? ¡Bendíceme a mí también, padre!». Y Esav (Esaú) alzó la voz y lloró.
Gén 27:39 Entonces Itzjak (Isaac), su padre, le dijo: «He aquí que en la tierra fértil será tu residencia y del rocío de los cielos de arriba.
Gén 27:40 Por tu espada vivirás, mas a tu hermano servirás; sin embargo, cuando estés apesadumbrado, podrás librarte del yugo que ciñe sobre tu cuello».
Gén 27:41 Esav (Esaú) odió a Iaacov (Jacob) a causa de la bendición con que lo había bendecido su padre; y Esav (Esaú) pensó para sí mismo: «Cuando se acerquen los días de luto por mi padre, entonces mataré a mi hermano Iaacov (Jacob)».
Gén 27:42 Les fueron comunicadas a Rivka (Rebeca) las palabras de su hijo mayor Esav (Esaú); mandó llamar a Iaacov (Jacob), su hijo menor, y le dijo: «He aquí que tu hermano Esav (Esaú) se consuela con la idea de matarte.
Gén 27:43 Ahora, hijo mío, escucha mi voz y levántate; huye hacia mi hermano Labán, a Jarán.
Gén 27:44 Y asiéntate con él algunos días, hasta que se aquiete la ira de tu hermano.
Gén 27:45 Hasta que se aplaque el enojo de tu hermano contra ti y se olvide de lo que le has hecho; entonces enviaré traerte de allí; ¿por qué habría de perder a vosotros dos el mismo día?».
Gén 27:46 Rivka (Rebeca) le dijo a Itzjak (Isaac): «Desprecio mi vida a causa de las hijas de Jet; si Iaacov (Jacob) toma una mujer de las hijas de Jet como estas hijas de esta tierra, ¿para qué debo seguir viviendo?».
CAPITULO 28
 
Gén 28:1 Itzjak (Isaac) llamó a Iaacov (Jacob) y lo bendijo; le ordenó y le dijo: «No tomes por mujer a ninguna de las mujeres cananeas.
Gén 28:2 Levántate, ve a Padán Aram a la casa de Betuel, el padre de tu madre, y toma de allí una mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre.
Gén 28:3 Y que El Shadai te bendiga, te multiplique y te acreciente, y que seas una congregación de pueblos.
Gén 28:4 ue Él te dé la bendición de Abraham a ti y a tu descendencia, para que poseas la tierra donde habitas, que Dios le dio a Abraham».
Gén 28:5 Entonces Itzjak (Isaac) envió a Iaacov (Jacob) y él fue hacia Padán Aram, junto a Labán, hijo de Betuel el arameo, hermano de Rivka (Rebeca), madre de Iaacov (Jacob) y Esav (Esaú).
Gén 28:6 Esav (Esaú) vio que Itzjak (Isaac) había bendecido a Iaacov (Jacob) y lo había enviado a Padán Aram para tomar allí mujer, tal como lo bendijo y le ordenó, diciendo: «No tomarás mujer de las hijas de Canaán»,
Gén 28:7 y que Iaacov (Jacob) obedeció a su padre y su madre, y se dirigió a Padán Aram,
Gén 28:8 Esav (Esaú) vio que las hijas de Canaán eran malvadas a los ojos de Itzjak (Isaac), su padre.
Gén 28:9 Esav (Esaú) fue junto a Ishmael (Ismael) y tomó, además de sus mujeres, a Majalat, hija de Ishmael (Ismael), hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, por mujer para sí mismo.
HAFTARA PORCIÓN DE LOS PROFETAS
MALAQUÍAS

Mal 1:1 Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías.
Mal 1:2 Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob,
Mal 1:3 y a Esaú aborrecí,(A) y convertí sus montes en desolación, y abandoné su heredad para los chacales del desierto.
Mal 1:4 Cuando Edom(B) dijere: Nos hemos empobrecido, pero volveremos a edificar lo arruinado; así ha dicho Jehová de los ejércitos: Ellos edificarán, y yo destruiré; y les llamarán territorio de impiedad, y pueblo contra el cual Jehová está indignado para siempre.
Mal 1:5 Y vuestros ojos lo verán, y diréis: Sea Jehová engrandecido más allá de los límites de Israel.
Mal 1:6 El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?
Mal 1:7 En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable.
Mal 1:8 Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio,(C) ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.
Mal 1:9 Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? dice Jehová de los ejércitos.
Mal 1:10 ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde? Yo no tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.
Mal 1:11 Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos.
Mal 1:12 Y vosotros lo habéis profanado cuando decís: Inmunda es la mesa de Jehová, y cuando decís que su alimento es despreciable.
Mal 1:13 Habéis además dicho: ¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová.
Mal 1:14 Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.
Malaquías 2:1-7
CAPITULO 2

Mal 2:1 Ahora, pues, oh sacerdotes, para vosotros es este mandamiento.
Mal 2:2 Si no oyereis, y si no decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no os habéis decidido de corazón.
Mal 2:3 He aquí, yo os dañaré la sementera, y os echaré al rostro el estiércol, el estiércol de vuestros animales sacrificados, y seréis arrojados juntamente con él.
Mal 2:4 Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví,(A) ha dicho Jehová de los ejércitos.
Mal 2:5 Mi pacto con él fue de vida y de paz,(B) las cuales cosas yo le di para que me temiera; y tuvo temor de mí, y delante de mi nombre estuvo humillado.
Mal 2:6 La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad.
Mal 2:7 Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.

PORCIÓN DEL BRIT JADASHA (Pacto Renovado)
MARCOS 9:14 AL 10:31

Mar 9:14  Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.
Mar 9:15  Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron.
Mar 9:16  El les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos?
Mar 9:17  Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,
Mar 9:18  el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.
Mar 9:19  Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.
Mar 9:20  Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos.
Mar 9:21  Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.
Mar 9:22  Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.
Mar 9:23  Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
Mar 9:24  E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
Mar 9:25  Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.
Mar 9:26  Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
Mar 9:27  Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.
Mar 9:28  Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?
Mar 9:29  Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
Mar 9:30  Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.
Mar 9:31  Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.
Mar 9:32  Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.
Mar 9:33  Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?
Mar 9:34  Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor.(D)
Mar 9:35  Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.(E)
Mar 9:36  Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo:
Mar 9:37  El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió.
Mar 9:38  Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
Mar 9:39  Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
Mar 9:40  Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
Mar 9:41  Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
Mar 9:42  Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.
Mar 9:43  Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado,(I)
Mar 9:44  donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
Mar 9:45  Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado,
Mar 9:46  donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
Mar 9:47  Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,(J)
Mar 9:48  donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.(K)
Mar 9:49  Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.
Mar 9:50  Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis?(L) Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.
CAPITULO 10

Mar 10:1  Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía.
Mar 10:2  Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer.
Mar 10:3  El, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?
Mar 10:4  Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla.(A)
Mar 10:5  Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento;
Mar 10:6  pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.(B)
Mar 10:7  Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,
Mar 10:8  y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.(C)
Mar 10:9  Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Mar 10:10  En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo,
Mar 10:11  y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;
Mar 10:12  y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.
Mar 10:13  Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.
Mar 10:14  Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
Mar 10:15  De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Mar 10:16  Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
Mar 10:17  Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
Mar 10:18  Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.
Mar 10:19  Los mandamientos sabes: No adulteres.(F) No mates.(G) No hurtes.(H) No digas falso testimonio.(I) No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.(J)
Mar 10:20  El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.
Mar 10:21  Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Mar 10:22  Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Mar 10:23  Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Mar 10:24  Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
Mar 10:25  Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Mar 10:26  Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
Mar 10:27  Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
Mar 10:28  Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.
Mar 10:29  Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,
Mar 10:30  que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.
Mar 10:31  Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros.

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